jueves, 5 de marzo de 2009

What 'r u doing now?

Lindsay Lohan cuelga sus batallitas nocturnas vía Facebook, Lily Allen twittea hasta el hambre que tiene, Demi Moore o @mrskutcher manda mensajitos amorosos en menos de 140 caracteres a su respectivo, y Ashton sube vídeos en su canal de Qik sobre momentos distendidos de la pareja...

¿Es la vida online obligatoriamente pública?

En cierto modo sí. Las herramientas 2.0 nos permiten tener algún tipo de control – aunque normalmente mínimo y siempre con letra pequeña – sobre todo el material personal que publicamos en internet a través de las numerosas redes sociales. Evidentemente, es el usuario el que decide qué tipo de cosas o aspectos de su vida personal desea compartir y que sean vistos por otros. Sin embargo, aún hoy hay mucho desconocimiento sobre la correcta utilización y manejo de este tipo de soportes, tremendamente útiles en cuanto a comunicación, pero por otro lado peligrosos si no se sabe mantener un buen uso de ellos.

Para los personajes conocidos, y sobre todo para los que su trabajo depende en un porcentaje muy alto de la audiencia, su presencia en internet contando experiencias personales y participando activamente en comunidades y redes sociales aporta cuanto menos resultados positivos, aunque siempre existe el riesgo de alguna que otra polémica. Además, ya son conocidos por lo que su privacidad tiene un diámetro más pequeño que el de una persona anónima.

Por el contrario, un usuario común depende única y exclusivamente de la utilización que haga de sus perfiles públicos. Ya son muchos los ejemplos de personas que, por imprudencia o descuido, no han sido conscientes del alcance que sus acciones online podrían tener en su vida. Al fin y al cabo somos los internautas los que elegimos qué nivel de privacidad queremos mantener.

2 comentarios:

sergio m. mahugo dijo...

Después de leer este post... nos acabamos de reconciliar tú y yo ;)

marga dijo...

¡Gracias! :)

A ver si mantengo el ritmo..